El viernes Luciana salió de la escuela (preescolar) con un libro que comenzó a hacer ahí mismo, estaba tan emocionada con su trabajo que invitó a Adrián a terminarlo en casa. Como el hermano es mayor y ya escribe fluidamente, él la ayudo a redactar y ella ilustró. Al día siguiente se pusieron a hacer varias libretitas con hojas de reuso para que cada miembro de la familia hiciéramos uno. Me pareció excelente la actividad que realizaron en la escuela ya que logró motivar mucho más allá del trabajo en el aula, tanto, que hasta la familia terminó siendo parte de ella.
La ortografía, calidad de letra y redacción ahora no es importante, lo que sí lo es, es la motivación, el gusto, la imaginación, participación e impacto que el hacer el libro implicó en los chicos y la familia entera.
¿Te animas a hacer libros en casa?
Materiales:
- Hojas de máquina
- Grapadora
- Grapas
- Lápices y marcadores